Los primeros pasos orgánicos se dieron durante una reunión de obreros celebrada en la calle de la Puntida el 15 de mayo de 1887 ya que en su transcurso se produjo la fundación de la Agrupación Socialista de Santander.

No obstante, la actividad de este grupo languideció rápidamente hasta quedar disuelto en mayo de 1888, lo que motivó que el socialismo montañés no llegara a estar representado en el I Congreso del PSOE que se celebró en agosto de ese mismo año en Barcelona. El fracaso de este primer intento organizativo no acabó, sin embargo, con el espíritu de lucha de algunos de sus miembros de tal manera que apenas dos años después – diciembre de 1890 - la Agrupación fue reorganizada para no volver a desaparecer hasta agosto de 1937. A su actividad se sumaron en el cambio de siglo otras agrupaciones: El Astillero (18.03.1899), Otañes (29.09.1900), Peñacastillo (11.04.1901), Mioño (31.03.1902), Castro Urdiales (02.06.1902) y Torrelavega (20.09.1902) junto a las cuales contribuyó a consolidar el PSOE en Cantabria hasta alcanzar un total de 95 agrupaciones a finales de 1936.

El primer tercio del siglo XX fue una época de gran inestabilidad. Años de avances en la organización fueron seguidos por otros de grave retroceso en el número de agrupaciones y en los niveles de afiliación de las mismas como resultado directo de las crisis económicas cíclicas a las que se enfrentaron sus militantes. Pero, también, fue una etapa de actividad febril caracterizada por el desarrollo de intensas campañas de propaganda con las que se pretendía no solo crecer en militancia sino contrarrestar la influencia política de los rivales políticos entre los trabajadores; de actividades de apoyo a las reivindicaciones laborales de la Federación Obrera Montañesa (UGT) con el fin de contribuir a consolidar el movimiento sindical en la región y de acciones políticas de diverso orden entre las que destacaron su participación en los diferentes comicios electorales, tanto municipales como nacionales, que fueron convocados entre 1903 y 1930. En todos ellos los socialistas cántabros hicieron uso de unas estrategias de movilización del electorado que no solo avalaron la modernidad de su comportamiento político sino que les permitieron alcanzar sus primeros éxitos electorales en las municipales de 1909 en Santander donde, en conjunción con los republicanos, obtuvieron dos concejalías.

Cecilia Gutiérrez Lázaro

Historiadora

Antonio Ramos
(Valladolid, 1887 - México D.F., 1956)